domingo, 15 de marzo de 2015

ME SOBRA EL CORAZÓN

Hoy estoy sin saber, yo no sé cómo
hoy estoy para penas solamente, 
hoy no tengo amistad, 
hoy sólo tengo ansias 
de arrancarme de cuajo el corazón 
y ponerlo debajo de un zapato.

Hoy reverdece aquella espina seca, 
hoy es día de llantos en mi reino, 
hoy descarga en mi pecho el desaliento 
plomo desalentado.

No puedo con mi estrella, 
y me busco la muerte por las manos 
mirando con cariño las navajas, 
y recuerdo aquel hacha compañera, 
y pienso en los más altos campanarios 
para un salto mortal serenamente. 

Si no fuera ¿por qué?... no se por qué, 
mi corazón escribiría una postrera carta, 
una carta que llevo ahí metida, 
haría un tintero de mi corazón, 
una fuente de sílabas, de adioses y regalos, 
y ahí te quedas, al mundo le diría. 

Yo nací en mala luna. 
Tengo la pena de una sola pena 
que vale más que toda la alegría. 

Un amor me ha dejado con los brazos caídos 
y no puedo tenderlos hacia más. 
¿No veis mi boca qué desengañada, 
qué inconformes mis ojos? 

Cuanto más me contemplo más me aflijo: 
cortar este dolor ¿con qué tijeras? 

Ayer, mañana, hoy 
padeciendo por todo 
mi corazón, pecera melancólica, 
penal de ruiseñores moribundos. 

Me sobra el corazón. 

Hoy descorazonarme, 
yo el más descorazonado de los hombres, 
y por el más, también el más amargo. 

No sé por qué, no sé por qué ni cómo 
me perdono la vida cada día.


'Me sobra el corazón' de Miguel Hernández

sábado, 28 de febrero de 2015

DESCAFEINADO


   Cuando llego a una ciudad y presiento que volveré a visitarla intento conectarme con ella arraigándome a algunos sitios y realizando de vez en cuando los mismos caminos para no parecer tan forastero. Bajarme en Sol, subir la calle Carretas hasta Atocha, parar en el cine Ideal, sacar una entrada y hacer tiempo tomándome un café en el Bar Pavón era ya para mí un itinerario habitual. Ayer hice el mismo recorrido obviando el tema del cine pues curraba en el fastidioso turno de tarde y sólo me paré a bichear la cartelera. Seguí andando con mono de cafeína y vi más carteles en otra fachada. Carteles de espectáculos, manifestaciones, alquiler de habitaciones... Carteles que cubrían un bar de toda la vida, castizo, sin pretensiones de moderneces ni wi-fis, donde la música la pone una tragaperras y la gente aún tira las servilletas al suelo. Allí donde una vez vi como un gordoncho se desplomaba delante de mí rompiendo las cuatro patas de un taburete o asistí desde la barra a una enternecedora conversación entre nieto y abuela... 

Ayer al mediodía, al ver la cristalera enmarañada de papeles sentí por primera vez que ya no era tan forastero en esta ciudad. Mi bar había cerrado.


martes, 27 de enero de 2015

UN BUEN PLAN

   
   Abandono Plutón. En unos días, en horas casi, frenaré su órbita y saldré despedido a la Tierra. En esta singladura, no exenta de miedos, sólo admitiré nuevas charlas, nuevos amigos, risas, muchas risas, y amor, un poco de amor. Cuando llegue a mi destino, en la cumbre de vuestro mundo, os contemplaré ilusionado como un niño chico porque abajo un buen plan me esperará o más bien esperaré yo de él. Ya es definitivo. En unos días, en horas casi, me piro a Madrid.

  Toc, toc... ¿Hay alguien en el planeta? 



sábado, 15 de noviembre de 2014

MADRID



"Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y, si no osamos emprenderla,nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos"
Fernando Pessoa




martes, 26 de agosto de 2014

LA ÚLTIMA

   Aceptó la propuesta reticente. Apagó la luz, se tumbó y buscándole a tientas hizo la cucharita apretándolo contra sí. Un suspiro amargo se le escapó al besar su nuca. Sabía perfectamente que aquella sería su última noche juntos.


martes, 19 de agosto de 2014

DISCLOSURE



Have you gone off for love?
Have you gone off for love?
Have you gone off for love?
Have you gone off for love?
Have you gone off for love?



domingo, 15 de junio de 2014

EN PIE


Sigo en pie
por latido
por costumbre
por no abrir la ventana decisiva
y mirar de una vez a la insolente
muerte,
esa mansa
dueña de la espera.

Sigo en pie
por pereza en los adioses
cierre y demolición
de la memoria,
no es un mérito
otros desafían
la claridad
el caos
o la tortura.

Seguir en pie
quiere decir coraje
o no tener
donde caerse
muerto.

'En pie', de Mario Benedetti.



domingo, 6 de abril de 2014

LA PRUEBA DEL PAÑUELO

   
   Veinticinco años juntos más cuatro de casados, así hacían ellos sus cuentas de pareja. No soy yo muy de aniversarios pero sólo por el tiempo que llevaban aguantándose queriéndose los tenía muy idealizados. Con un piso hipotecado en Vallecas y Lola, una peluda  y porculera perrita, vivían en definitiva un proyecto en común, un modelo de lo que yo quería ser, de lo que quería alcanzar a corto plazo. Digo corto porque mis canas no engañan y tengo el contador vital revolucionado con los casi cuarenta tacos que cargan mi osamenta, por eso, dudo que pueda superar alguna vez los casi treinta años de relación con alguien. En aquel hogar, domingo sí domingo no, el cocinero hacía de cocinado y el frutero nos agasajaba a é, a su sobrino y a mí con exóticos almuerzos desconocidos antes por mi vulgar paladar. No fallaba, siempre que daba el primer bocado me miraba de reojo para corroborar así el éxito de su alta cuisine vallecana. Ese día de postre había gachas y entre una cucharada y otra mi novio cuestionó a su tío político:

 — A ver tito, dime la verdad, porque yo esa historia que le habéis contado a la familia  de que tito Antonio y tú os conocisteis en el Teatro de la Zarzuela cuando a ti se te cayó un pañuelo desde el palco al patio de butacas y que él subió para dártelo no me la creo.

   Jose espurreó las gachas, miró a su marido y le respondió:

 —¡Ay niño! ¡Maricón tenías que ser! Pues mira, paqué te voy a mentir. Tu tío y yo nos conocimos en una sauna.