lunes, 11 de abril de 2011

EL CATÁLOGO HIPERTRÓFICO


Buceé unos diez metros y al sacar la cabeza tenía en frente, pegados a la orilla, a la pareja de canis. Los dos apenas rozaban la mayoría de edad. Ella, quemada por el Sol, desafiaba a la gravedad achicharrando sus tetas siliconadas tendida boca arriba. Él, recién levantado de una vespertina siesta, se puso de pie y empezó a sacudir la toalla. Con cada movimiento aparecían nuevos músculos de una perfección desconocida antes por mí: oblícuos hendidísimos, biceps a punto de estallar, pectorales duros como el hormigón que enmarcaban unos erectos pezones oscuros; hombros, dorsales, glúteos, piernas… El despliegue del catálogo hipertrófico era infinito. Acabó las sacudidas y extendió la toalla junto a la de su novia pero, consciente de la expectación que había creado, retardó el momento de tumbarse de nuevo y el efebo griego comenzó a contonearse, lentamente, simulando unos estiramientos que lograron bloquear la respiración de toda la cala. El cuerpo del chavea, nuevo e incorrupto, provocó en mí una curiosidad electrizante que paralizaron mis pestañas a la altura del nivel del mar. Sin embargo, esconder media cabeza no fue suficiente y mi descaro mató a la discrección. En el descuido de una ola me di cuenta de que su oxigenada parienta ya estaba reincorporada y percatada de mi voyerismo. Sentada y retándome el trofeo, marcó sutilmente el territorio al desplazar un poco su braguita para mostrarme su poder. Un arma con la que me era imposible competir: su coño.



Smoke City - Underwater Love


jueves, 31 de marzo de 2011

ME DESPIDO ATENTAMENTE

Esta mañana, cuando acabé el turno de noche, dos firmas, un cheque y un "me despido atentamente" han bastado para echar el cerrojazo a casi diez años de curro. Miles de días esperando esta mañana y cientos de noches sin dormirlas. Se acabó todo. Ya no habrá más salientes, ni dolores de cabeza, ni legañas a mediodía. Tuve que elegir entre quedarme en el puto trabajo o irme a la puta calle. Ya veis qué plan tenía contra la crisis, de prostitución iba la cosa... Ahora soy libre pero no sé a dónde ir, sólo sé dónde no quiero estar. ¡Hasta nunca mala vida!

Mano Negra-Mala Vida







lunes, 7 de marzo de 2011

DOCE HORAS DE DOS AÑOS

Publicado un 12 y ocurrido un 7 de marzo de 2009
Hoy estamos de bianiversario, ¡munchiti, nito!


-Y ahora qué.

-¿Qué de qué?.

-Pues eso, que..¿qué hay de lo nuestro?.

-¿Lo nuestro?.

-Que sí, hombre. Que sabes a qué me refiero... Lo nuestro. Tú y yo. ¿Que qué vamos a hacer?.

-No sé. No quiero rallarme nen...esto...tío.

-Pero ¿te estás rallando?, ¿por qué niño?.

- No sé, es raro. Hacía tiempo que no dormía tan a gusto con alguien.

-A mí me ha encantado, en serio, y eso que me suele repeler el dormir con alguien así de primeras.

-Pero, si me dijiste que te encantaría dormir abrazado a mí.

-Ya, pero sólo contigo.

-Bah, ¡qué tópico!. No me gustan los tópicos. Me parece que te lo dije anoche.

-No sé… creo que eres un tío que merece la pena.

-Sí, que soy una persona que te puede servir quieres decir ¿no?. Con mucha escoria te habrás cruzado tú... ¿Cómo sabes que soy válido si sólo me has probado una vez? ¿Válido para qué? Para ti, para sentirte bien contigo...no te confundas con los abrazos, a veces nos enamoramos más de los abrazos que de las personas.

-Bueno puede ser, pero... no sé.

-A ver...Dame un beso.

-¿Qué?

-Lo has oído perfectamente. Que me des un beso. Hace seis horas que no me das uno.

-Pero... si te hartaste anoche, me dijiste que parara, que tenías los labios ensangrentados de tanto que te los mordí.

-Ya, pero quiero repetir. No sé si son válidas las personas hasta que me besan. Anoche iba muy borracho...

Te besa.


-Pues….me ha gustado. Mucho.

-¡Tú sí que me gustas tonto! Creo que eso se nota.

-Sí hombre…, ¿en qué? ¿En qué se nota a ver?

-No me ataques más. Sabes que eso se nota y ya está. Venga nene, ¡que llevamos doce horas metidos en una cama!.

-¡Doce horas! Joder, qué pronto ha pasado el tiempo….


Suena su móvil.

-¿No vas a cogerlo?

-No quiero.

-A saber qué tendrás tú por ahí.

-A nadie. No tengo a nadie ahora.

-Yo tampoco. Estoy libre. Libre de compromisos.

-Entonces…¿qué piensas? ¿qué hay de nosotros?

-De nosotros...

Te das la vuelta y clavas tus ojos en los suyos.

-No me mires así que me pones nervioso.

-Vaya, después de
doce horas, te pongo ahora nervioso...

Sonríes. El hoyo de tu mejilla te delata. Le das de nuevo la espalda. Arrimas aún más si cabe tu cuerpo buscando acoplarse con el suyo.

-Anda, cállate un poco y abrázame otra vez. Por cierto...¿cómo me dijiste que te llamabas?



viernes, 25 de febrero de 2011

POST PEZQUEÑÍN


Lugar: Mercado Central de Plutón.

Puesto: Pescadería Gallardo.

Anécdota: Señora mayor se me acerca y me pregunta: ¿Quién es la última...caballera?


Juan Perro - La Charla del Pescado









lunes, 21 de febrero de 2011

EL ABRAZO DEL CACTUS

Cuando el asco pudre el ambiente y un portazo sopla la llama, me embarga una desazón que retiene como si fuera una tapa de alcantarilla mi rabia. Los polvos son más lodos que nunca y la furia acaba horadándome por dentro. Al ser este un proceso interno, con aparente frialdad me revelo ante él con forma de pedrusco lleno de aristas y sin emociones. Las peleas, resultado de la conjunción de idas de olla y bipolaridades progresivas, hacen que el día a día se haya convertido en un bucle descorazonador. Inalcanzable e incomprensible el mutuo acuerdo, nunca es suficiente, nunca llegamos; siempre la cagamos. Y me mato queriéndolo y atrapándolo y me mato a pajas negándolo. Deseo que el deseo que fue deseo vuelva a desearle y no acabar siendo dos cactus que se abrazan y es que donde busco piel sólo encuentro espinas. Sin silencios no hay paz y en mi casa se oyen coces ególatras que se niegan a ser domadas. Coces que campan a sus anchas como lo hicieron las manchas de humedad hace un mes. Manchas que fueron pintadas, maquilladas más bien, pero que amenazan con rehidratarse en el momento más insospechado. Empiezo a creer que esto de la pareja no es un hecho. Empiezo a entender el por qué dos polos iguales se repelen. Con los años he aprendido a fintar las penas pero...¡esta puta lágrima que no sale me va a reventar el estómago!



Luz Casal - Tal para cual






domingo, 6 de febrero de 2011

EL TIEMPO ES ORO II


Vilipendios después y aniquilado por completo cualquier conato de alianza de civilizaciones, mi madre y yo continuamos con nuestra inmersión en la jungla de ladrillo visto. Íbamos enganchados de nuevo pero ya con el pico cerrado y es que los negocios del barrio parecían delegaciones de la ONU. En sus locales, las merdechonis se debatían entre el alisado japonés o el trenzado africano. Justo al lado de una peluquería asiática había otro negocio dorado. De allí salía una mujer con un jersey lleno de pelotillas, quejosa la pobre, se lamentaba ella sola de su última solución: venderse ella misma. Una vez dentro, en una improvisada sala con sillones, aguardaban sentados un yonqui con los ojos embolillaos y un señor mayor con buena presencia ojeando un atrasado. El presunto comprador, que hablaba por teléfono tras el cristal, con una mano nos hizo una señal de espera:

-Estamos haciendo tiempo. Tienen que traer el dinero de otra tienda.- le dijo el caballero enchaquetado a mi señora madre.

Cuando el dependiente colgó el teléfono, mi madre se acercó a la ventanilla, se saltó las formalidades y de un tirón hizo su introducción directísima al gramo. Le dijo que el reloj era de mi novio, ni pareja ni leches, y que quería saber cuánto nos darían por el peluco. Al dependiente le debió hacer gracia su predisposición en la venta y le sonrió. Le dijo que comprobaría el kilataje pero que tendríamos que aguantar un cuarto de hora, que esa mañana estaba desbordado con tanta compra.

-Los hijos, señora, que con este paro no pueden pagar la hipoteca y sus padres tienen que empeñarlo todo- le dijo el señor del periódico.

- Desde luego que sí, que para eso están los padres. Verá usted, yo tengo mucho oro en mi casa, pero vamos que no es que me haga falta venderlo... Ahora que le voy a decir a usted una cosa. Yo no digo que no haya paro pero vamos que también hay mucho flojo. Sin ir más lejos el marido de mi vecina Paqui. La tía se ha pulío toda la herencia del suegro. Cada dos años cambiaba de cortinas y vamos, la casa amueblá entera, televisor de plasma, cafetera Nespresso... ¡Todo nuevo! Ni un detalle le faltaba... Con decirle que las sillas que tengo yo en mi salón son las que tiró ella a la basura. ¡Que tengo yo el mismo dormitorio desde que me casé¡ Claro que los muebles de antes eran mucho más buenos que los de ahora..

El señor enchaquetado con buena presencia se puso en pie para seguirle la conversación y, para recordar un dicho familiar, desplegó un inusitado plumaje con un brazo en jarra y haciendo un looping con la otra mano que ni Carmen Amaya:

-Tiene usté toda la rasón señora, mi padre que en gloria esté, desía: Lo que no puede ser son tetas y sopas... O tetas, o sopas...

Mi madre, desconcertada en un principio ante el alarde de movimientos del señor, continuó con su perorata pro-socialista....

-Pu.., pues... eso, que ahora se ha quedao tiesa mi vecina, ¡como las putas en cuaresma! Ahí la tienes, escuchimizá y sin un duro. El otro día me preguntó si conocía alguna casa pa´limpiar. Le dije que lo que tiene que hacer su marido es coger la furgoneta que tiene y ponerse a vender naranjas en las salidas de las autovías....

Yo, hundido en un sillón orejero, me quedé embobado con el bla bla bla de la conversación y mis ojos se vidriaron al recordar a un debilucho mocoso flipando con la frenética verborrea de su mamá anca Maripepa, el otrora ultramarinos reconvertido en este .




✰✰✰✰✰✰✰✰✰ El peluco y el anillo fueron tasados en 1500 €uros.✰✰✰Mi madre prolongó su palique con el señor media hora más hasta que trajeron el dinero en una bolsa.✰✰✰ Para entonces, el yonqui embolillao ya se había quedado frito en el sillón. ✰✰✰ A los dos días regresó mi mami sola, y a escondidas de mi padre, para desprenderse de algunas cosillas que ya no se ponía. ✰✰✰✰✰✰✰✰✰



Amor de Madre - Gabinete Caligari